mientras me siento a almorzar (por ejemplo), se me ocurren mil y una cosas para escribir, tantas cosas que no he escrito listas para ser tipeadas en el teclado de la computadora.
PERO
no, llego a la computadora y es como que se hicieran humo en mi cabeza, todas esas cosas que me quiero sacar de adentro se esconden.
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